Los clubes de la LFP se han topado con las trabas del CSD a la hora de la nueva ley sobre los derechos de TV/ Ángel Rivero
Estas semanas se está viendo el trasiego de noticias sobre los derechos televisivos de los clubes para la temporada 2015/2016, la última que será mediante negociación individual con cada uno de los equipos participantes, ya que a partir de la 2016/2017 se hará por ley una negociación en bloque. De esta manera, como viene sucediendo en otros países como Inglaterra o Alemania, el montante estimado entre 800 y 1000 millones de euros que supondría la venta de esos derechos se repartirán conjuntamente en pro de un reparto más equitativo evitando así la desigualdades que se daban anteriormente cuando los dos clubes más grandes, Real Madrid y Barcelona, se repartían casi el 40% de la cantidad total. Un reparto que sigue el curso al compromiso de la LFP por la mejora competitiva de la liga española y que responde a conseguir ingresos mayores para los clubes modestos que tienen dificultad para afrontar la deuda que arrastran tengan una economía más saneada y que eso repercuta en la potenciación de la Liga BBVA. En este sentido ha ido la última conquista del organismo que preside Javier Tebas, que ha conseguido que las emisoras de radio paguen un canon de 100 euros por la retransmisión de cada partido, una cantidad que se repartirá el club local como la LFP en un principio.
Este nuevo reparto se recogerá en una nueva ley que ahora mismo está parada por varios puntos en los que el Consejo Superior de Deportes (CSD) y la LFP están en litigio. Por un lado están los resúmenes en abierto que los clubes quieren que se emitan a partir de medianoche, cuando no interfieran con ningún partido en emisión para así poder comerciar el producto teniendo como destinatarios los programas de late night futbolístico a los que daría mayor visibilidad y calidad el disponer en primera instancia de estos resúmenes. Por otro está la cuestión del partido en abierto, que desde hace muchos años los operadores piden que desaparezca este encuentro (actualmente muy devaluado y en Energy, una cadena secundaria de Mediaset) que si se produjese se podría vender un paquete cerrado realizado por la operadora que gane el concurso, elevando aún más el precio que se pueda cobrar por los derechos, y por consiguiente, los ingresos de los clubes. En ambos puntos el CSD se ha mostrado inflexible amparándose en la actual ley de encuentros deportivos de interés general que además defiende «la obligación de dar acceso a los medios para elaborar sus resúmenes o breves extractos de los partidos de la jornada». Es decir, se debería derogar o modificar sustancialmente la Ley 21/1997 que promulgó el gobierno de Aznar, algo que el actual ejecutivo no está muy por la labor.
La actual fuerza de la Premier League y la Bundesliga radica en un saneamiento de sus equipos y en unos mayores ingresos, y eso a parte de otras medidas como incentivar la asistencia del público y mayor control fiscal, radica en una mejor gestión de los derechos televisivos, algo que si no se solventa puede suponer el estancamiento de la liga española.